domingo, 5 de octubre de 2008

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Crisis energética

En los próximos años, la humanidad entera estará inmersa en una gran crisis energética global, provocada por el choque frontal entre dos factores opuestos, uno social (crecimiento del consumo) y el otro físico-geológico (agotamiento de los recursos).Por un lado, tenemos a la veloz locomotora del consumo mundial de petróleo, que va en aumento en consonancia al crecimiento económico y por el otro, enfrentandose en sentido contrario, el rápido agotamiento de todos los "grandes" yacimientos de hidrocarburos del mundo y el desplome de los hallazgos de nuevos campos, que deriva en la perdida de capacidad de producción global de petróleo.El petróleo empieza a escasear, y esto es grave para la sociedad moderna, dado el enorme grado de dependencia de las actividades industriales y del transporte, a la energía fácil y barata.Todo lo que hoy hacemos, tiene un vínculo invisible al petróleo. Zapatos, llantas, fertilizantes, fuerza mecánica, combustible, transporte, alimentos, viajes, vidrio, todo producto industrial o actividad moderna depende de este recurso fósil que se está agotando rápidamente.Este combustible fósil ha sufrido un encarecimiento constante desde el año 2002 (al parecer irreversible) y en estos momentos no existen suficientes proyectos petroleros en el mundo, para hacerle frente al vigorozo incremento la demanda que se pronostica para los próximos años, según los propios datos de la Agencia Internacional de la Energía.El mundo consume en tan solo un día 85 millones de barriles de petróleo, lo que provoca un total anual de 30,000 millones. Si se compara esta cantidad de consumo mundial anual, con las reservas probadas de México, que son de 16,000 millones de barriles en total, se puede entender el apremio de la situación, ...el consumo mundial puede agotar las reservas mexicanas en tan solo 6 meses.El 70% de la producción de petróleo del mundo, sale de campos muy maduros que se están explotando desde hace más de 30 años, a los cuales se les tiene que inyectar agua y gas para mantenerlos activos. La taza de descubrimientos de nuevos yacimientos se ha desplomado a tan solo 7,000 millones de barriles de petróleo al año, y peor aún, en regiones lejanas, muy riesgosas y con una alta complejidad para su desarrollo.En un año la humanidad consume 30,000 millones de barriles de petróleo y solo se reponen en nuevos descubrimientos, 7,000 millones, es decir, que por cada 5 barriles consumidos, se descubre solo 1.La capacidad de producción mundial de petróleo esta cediendo ante el aumento del consumo impulsado por el crecimiento industrial, por tanto, la sociedad está cerca de experimentar una amplia escasez de petróleo.Las potencias mas desarrolladas ya esgrimieron su estrategia geopolítica para mantenerse en primera fila de los suministros más abundantes del planeta como Irak.La complejidad de la estructura del transporte global y de la industria, no permite que se pueda resolver facilmente el enorme consumo energético con fuentes alternativas como el hidrogeno, el etanol, la energía solar, la eólica o la de fusión.Después de 35 años de desarrollo y de investigación de nuevas tecnologías, el aporte conjunto de todas las alternativas energéticas no supera el 1 % del consumo mundial de energía. Ninguna fuente presenta tantas prestaciones y tantas facilidades como las que ofrece el petróleo.Aun así, la urgencia y la preocupación por la mantener la seguridad energética en las naciones desarrolladas, ha llevado a los gobiernos de estos países, a implementar con "premura" y en ocasiones sin un correcto analisis, diversas fuentes alternativas al petróleo.Sin embargo, la nueva capacidad de generación de energía que se va instalando cada año en todo el mundo, está quedando muy rezagada, ya que es comparativamente modesta con respecto al rápido aumento de la demanda global de energía y del agotamiento de la produccion de petróleo. En conclusión, no se alcanza a sustituir lo que se va perdiendo y virtualmente nos estamos quedando sin energía para montar una nueva infraestructura que nos permita hacer una transición energética ordenada.El petróleo aporta hoy en día el 36% del consumo mundial de energía y es el combustible vital para la extracción y obtención de otras fuentes de energía como el carbón (24%) y el gas (22%).La mayor parte de los grandes daños ambientales al planeta están asociados a derrames durante la explotación, refinación y distribución de este recurso. Además, a la combustión de hidrocarburos en el transporte, que provoca gases de efecto invernadero.Las economías, enormemente dependientes de esta energía fósil, operan bajo la lógica del "crecimiento constante" (o infinito), es decir, cada año debe haber en los resultados económicos de un país, un aumento positivo con respecto al periodo anterior, pero entonces ¿hasta donde llegaremos? ...si la economía crece, así también lo hace el consumo de energía.Las malas noticias al parecer, son que la producción mundial de petróleo empezará a declinar entre el 2007 y el año 2010, según geólogos e ingenieros expertos en la materia, que conforman una asociación mundial para el estudio del agotamiento del petróleo, llamada ASPO (www.peakoil.net).

Cuando se acabe el petróleo


A pesar de que todavía queda un poco más de la mitad del petróleo convencional que la naturaleza creó, va a ser cada vez más difícil y caro extraerlo. Así como los mejores asientos en el cine se ocupan primero o las mejores tierras se cultivan antes que las peores. Desgraciadamente, sólo millones de años de condiciones ecológicas y geológicas muy particulares pueden crear más petróleo o cualquier otro recurso fósil. Actualmente se descubre sólo un barril de petróleo por cada cinco que se consumen a nivel mundial.

El petróleo representa casi 40% de la energía que consumimos globalmente y es, por mucho, el combustible que hace posible al mundo como lo conocemos.
Hagamos un experimento. Le propongo dejar, por unos instantes, este periódico y levantar la mirada para imaginar como sería nuestro mundo sin petróleo. Ahora, mandemos a un hoyo negro imaginario todo lo que está elaborado con petróleo, empezando por los objetos que contengan plástico en cualquiera de sus formas. Allá van la muñeca de su hija, la pluma con que escribe, la mitad de su camisa de 50% algodón/ 50% rayón, el teléfono y la computadora. Veamos desaparecer, ahora, su desodorante, la pintura de las paredes, el asfalto de la calle ... sus lentes y estas letras. Supongamos que la tinta no está hecha a base de petróleo y continuemos, pero antes prenda una vela porque se acaba de ir la luz: 45% de la electricidad en México se genera con petróleo. Si vive en un edificio, eventualmente tampoco correrá el agua, que se bombea con electricidad, por las tuberías.Eliminamos todos los productos sintéticos, y el mundo aún no se ve tan diferente. Ahora desaparecen esas cosas que han debido transportarse largas distancias para llegar a nuestras manos ya que más de 95% y 85% del transporte en México y el mundo, respectivamente, dependen del petróleo. Le sugiero leer las etiquetas: allá van los pantalones de tela brasileña manufacturados en Bangladesh y la camiseta hecha en El Salvador. Pero ni sus zapatos, orgullosamente mexicanos, se salvan, porque además de que contienen suelas de hule chino y pegamentos y tintes a base de petróleo, el cuero con que están hechos debió transportarse a la fábrica en León Guanajuato, de ahí a la bodega, luego al punto de venta y de ahí a su casa. Elimine entonces todo lo que requiere transportarse. Allá va, también, la otra mitad de su camisa.

Aunque ahora estamos medio desnudos, queda la mesa de madera (sin barniz) y el apetitoso plato de enchiladas que estaba a punto de desayunar. Hasta que consideramos que la madera se corta con motosierra de gasolina y se requiere transportarla del bosque al taller del carpintero que trabaja con herramientas eléctricas. "Está bien, pero las enchiladas no", debe estar pensando a estas alturas, "la comida no puede venir del petróleo". No, la comida no, pero sí los pesticidas, los fertilizantes y el diesel para mover el tractor y bombear el agua para sembrar y regar el maíz, los tomates y la cebolla. Los pollos, por su parte, crecieron en cajones de plástico bajo una constelación de focos y, finalmente, todo fue transportado. Entre más industrializado es un alimento, más petróleo se emplea en su elaboración, como sucede con la mayoría de la comida que se consigue en el supermercado. De todos modos, las enchiladas frías no son muy sabrosas que digamos, y recuerde que el gas LP es Licuado de Petróleo.
¿Por qué imaginar un mundo sin petróleo si todavía quedan alrededor de 1 billón 200 mil millones de barriles en el planeta? La razón es sencilla: a pesar de que todavía queda un poco más de la mitad del petróleo convencional que la naturaleza creó en eras geológicas anteriores, éste va a ser cada vez más difícil y caro de extraer porque el petróleo fácil y barato de producir ya se consumió.
Aunque se invierta más en exploración, cada vez se van a descubrir yacimientos más pequeños porque todos los grandes fueron descubiertos hace medio siglo (Gráfica 1), así como los mejores asientos en el cine se ocupan primero o las mejores tierras se cultivan antes que las peores. Desgraciadamente, sólo millones de años de condiciones ecológicas y geológicas muy particulares pueden crear más petróleo o cualquier otro recurso fósil. Actualmente se descubre sólo un barril de petróleo por cada cinco que se consumen a nivel mundial.

Gráfica 1.El creciente déficit entre los descubrimientos y la producción de petróleo a nivel mundial (1 Gb = mil millones de barriles). Fuente: ASPO, Boletín Nº 57 - Septiembre 2005.
A este fenómeno se le conoce como pico de produccion del petróleo, un término ideado por el geofísico estadunidense M. King Hubbert, quien encontró que la extracción petrolera se puede graficar como una campana (donde la base representa los años y la altura, la producción petrolera). Cuando ya se ha extraído la mitad del petróleo, se ha llegado al punto más alto de produccion (la cúspide de la campana) y pronto comienza un irremediable declive. En 1956 Hubbert predijo correctamente el pico de petróleo de los Estados Unidos, que ocurrió a principios de los años setenta. Actualmente más de 50 países productores, incluyendo México, ya pasaron su pico de producción y queda sólo una decena de países con capacidad de aumentarla. Este modelo de extracción de recursos fósiles, así como el hecho de que el petróleo barato se está acabando, es algo bastante aceptado por la comunidad científica y, cada vez más, por la industria petrolera. La controversia se centra no tanto en si la produccion de petróleo va a llegar a su cenit, sino en cuándo ocurrirá. La Asociación para el Estudio del Pico de Petróleo y el Gas (ASPO por sus siglas en inglés) estima que el pico mundial ocurrirá en 2007, 10 años después de lo predicho por Hubbert (Gráfica 2). Por otro lado, hay quienes aseguran que ya estamos en el pico de producción, y es que el problema principal para predecirlo con certeza es que la mayoría de los países no dan cifras verdaderas o inflan los reportes de sus reservas para aumentar sus cuotas de producción o para atraer inversionistas. Bajo esta óptica, habría incluso menos petróleo de lo que se cree.

Al ritmo en que se consumió petróleo mundialmente en 2004 (cerca de 29 mil 300 millones de barriles) nos acabaríamos lo que queda en menos de 40 años. Aunque resulte difícil de creer, para México la situación es, incluso, peor. Se estima que en nuestro territorio sólo quedan aproximadamente 15 mil millones de barriles. Al ritmo actual de producción, que asciende a cerca de mil 400 millones de barriles al año ­de los cuales vendemos casi el 45% a Estados Unidos­ el petróleo mexicano no alcanzaría ni para 11 años más. Sin embargo, debido a que, como mencionamos antes, el petróleo que va quedando es cada vez más difícil de extraer, sería imposible mantener tal nivel de producción y, al producir menos, se extiende la vida de los yacimientos.
Por más que Pemex invierta en exploración, sin importar si el dinero es federal o privado, las reservas de petróleo no van crecer lo suficiente para siquiera incrementarse en un 50%, que equivaldría a menos de seis años (al ritmo actual de producción). Lo alarmante no es que en casi una década podríamos perder cerca de la cuarta parte de los ingresos para el presupuesto federal o que, entonces, tendríamos que importar petróleo a, quizás, 300 dólares o más el barril (en lugar de prácticamente "regalárselo" a Estados Unidos, como ahora), sino que ¡casi nadie está hablando de esto en el país! Y como, irónicamente, dice un reciente anuncio de la Secretaría de Energía : "un país con energía es un país con futuro".
Líderes geopolíticos como el presidente de Estados Unidos, George W. Bush y su vicepresidente, Dick Cheney, saben perfectamente que el petróleo es el combustible que alimenta el motor de la economía y, por lo tanto, que su escasez destrozaría el estilo de vida americano. Estados Unidos, con 5% de la población mundial, consume 25% del petróleo que se produce en el mundo, y del cual importa la mitad.
Aproximadamente, 62% del petróleo que queda en el mundo se localiza en el Medio Oriente, siendo Arabia Saudita el país con las mayores reservas (262 mil millones de barriles). Sin embargo, algunos expertos como Mathew R. Simmons, consultor petrolero y autor del libro Crepúsculo en el desierto, el shock del petróleo que viene y la economía mundial, consideran que ese título le correspondería a Irak (115 mil millones de barriles) debido a que las reservas Saudíes son en realidad mucho menores a las que reportan.

Como bien lo demuestra la invasión a Irak, el control de las reservas restantes es cuestión de vida o muerte no sólo para el imperio estadunidense, sino para toda la humanidad. Los sistemas financieros y económicos del mundo moderno están basados en el crecimiento perpetuo. Se nos hace normal que la economía crezca al menos en un 3% cada año, lo que conlleva a duplicar la demanda de recursos cada 23 años (China, con un crecimiento de 10% anual, duplica su demanda cada siete años). Nos hemos empeñado en creer que estos modelos de crecimiento constante son la realidad, algo así como confundir el mapa con el territorio, cuando en un mundo biofísico finito, el crecimiento perpetuo es imposible.
En gran medida, esta miopía hacia la realidad biofísica se debe a que desde principios de la revolución industrial nos hemos dedicado a vivir ­y crecer­ aceleradamente de la cuenta de ahorros que nos apropiamos de la tierra (primero fue con el carbón y después con los hidrocarburos). Gastamos cientos de veces más rápido de lo que se generan los ingresos sustentables del planeta (energía renovable) y como nunca habíamos llegado al límite, donde los ahorros apenas alcanzan para pagar la cuenta de nuestro consumo global, no tenemos una referencia histórica a nivel planetario de sus implicaciones. Siempre se acababan los ahorros (fertilidad de suelos, minerales, bosques, peces, etc.) localmente, pero en esta era global la insuficiencia del principal combustible de la economía neoclásica propiciaría, tarde o temprano, el colapso de los sistemas financieros y mercados internacionales. Esto conllevaría a una depresión económica mundial que generaría todo tipo de conflictos, como desestabilizaciones políticas y sociales, inflación y desempleo masivo, crimen, guerras, migración masiva y hambrunas.
Del otro lado de la moneda hay quienes aseguran que quedan 100 años más de petróleo. Este grupo consiste sobre todo de políticos y economistas que incluyen en sus cálculos el petróleo no convencional. Este es , por ejemplo, el que se encuentra en arenas asfálticas; o el petróleo pesado (parecido al chapopote); o el que se localiza fuera de la plataforma continental a grandes profundidades dentro del mar. Su producción es mucho más cara que el petróleo convencional y requiere de usar tanta energía fósil (carbón, petróleo o gas natural) que la energía neta resultante es casi nula, es decir, si se consumen directa e indirectamente 8 litros de petróleo para producir 10 litros, la energía neta es de 2 litros solamente y por lo tanto, no conviene mucho producir ese tipo de combustible. Dependiendo del caso, la energía neta, incluso, podría ser negativa. El problema es que si la energía neta es negativa no sobra energía para propiciar crecimiento económico, independientemente del precio al que se venda el petróleo. Los avances tecnológicos pueden ayudar a aumentar la energía neta y extender un poco el pico de producción pero no a crear más petróleo.
Aunque para la mayoría de los políticos y los economistas 10 o 40 años son una eternidad, aún medio siglo sería muy poco tiempo para cambiar nuestra adicción al oro negro y modificar toda la infraestructura basada en este efímero recurso natural por una que utilice energía renovable. Bien dicen los expertos que las actuales políticas energéticas gubernamentales para hacer frente a esta situación equivalen sólo a "reacomodar las sillas en la cubierta del Titanic".
Por otro lado, existe la impresión generalizada de que cuando empiece la crisis del petróleo, el gas natural y la energía alternativa (renovable) van a entrar al rescate. Esto, en primer lugar, es imposible y, en segundo, crea una sensación de que no hay gran problema, propiciando así la pasividad de los medios de comunicación, la apatía de los políticos y la ceguera de los empresarios. Es imposible, porque todo indica que el gas natural, que representa 24% de la energía primaria que se consume a nivel mundial, va a llegar a su pico de producción, también, en unos 20 o 30 años (probablemente antes, si hay escasez de petróleo). Además, no tiene la misma versatilidad: el gas natural (metano) es el más simple de los hidrocarburos y no puede destilarse como el petróleo para derivar la infinidad de productos petroquímicos que usamos diariamente. La energía renovable tampoco tiene la versatilidad del petróleo y como no hay reservas de sol, viento o de la fuerza cinética de las mareas, no se le puede sacar tanto jugo a la energía renovable como a los almacenes geológicos de hidrocarburos.
Revisemos algunas de estas alternativas: la producción industrial de biocombustibles para sustituir a la gasolina, como en Brasil a base de caña de azúcar, o la biomasa para generar electricidad, son procesos sumamente dependientes del petróleo (siembra, irrigación, cosecha y transporte) y el gas natural (fertilizantes). A su vez, el hidrógeno que se usa en las famosas celdas de hidrógeno no es una fuente de energía sino un transportador (carrier) de energía y requiere de enormes cantidades de carbón o hidrocarburos para su producción, lo que resulta, nuevamente, en muy poca energía neta como para propiciar crecimiento económico. Además, se requiere de energía fósil, especialmente petróleo, para desarrollar e instalar cualquier alternativa; por ejemplo, para fundir sílice en la fabricación de páneles solares o para producir e instalar turbinas eólicas. De igual forma, remplazar la flota mundial de vehículos de combustión interna que utilizan diesel o gasolina por automóviles y camiones más eficientes, como el Prius de Toyota o los Hybrid de Honda, requeriría por lo menos 45 mil 500 millones de barriles de petróleo para su producción (65 barriles para producir un Toyota Prius por 700 millones de vehículos en el mundo).
A consecuencia del pico del petróleo seguramente vamos a ver un resurgimiento de plantas de fisión nuclear para generar electricidad. A pesar del reclamo de ecologistas por los altos riesgos de contaminación nuclear, así como de los gobiernos que ven en ello el potencial de proliferación de armas de destrucción masiva, la energía nuclear puede ser fundamental para cubrir el déficit de electricidad y mantener los sistemas de telecomunicación, el Internet, así como servicios médicos y de educación. Además, como se requiere de mucha energía, especialmente electricidad, para producir e instalar alternativas renovables, la energía nuclear va a ser cada vez más importante para contrarrestar la escasez de petróleo. Sin embargo, aún el uranio, que se usa de combustible en la fisión nuclear, es un recurso finito.
Por su parte, la fusión nuclear parece ser la panacea energética ya que sería bastante limpia y casi ilimitada. Desafortunadamente, después de medio siglo de extensa investigación, los científicos todavía están muy lejos de sostener controladamente este tipo de reacción por más de una fracción de segundo. En efecto, no existe material alguno en la Tierra que resista y contenga la temperatura de más de 10 millones de grados centígrados que ocurre cuando, como en el sol, dos átomos de hidrógeno se fusionan en uno de helio, detonando una reacción en cadena.
Aunque todo esto suena muy catastrófico y pesimista, entre más ignoremos este gigantesco asunto estaremos perdiendo preciado tiempo para empezar a tomar medidas drásticas que, literalmente, podrían salvar millones de vidas. Es fundamental que tomemos conciencia de la gravedad de la situación y comencemos a conservar energía, a invertir en alternativas renovables y, sobre todo, que empecemos a cambiar el actual paradigma egocéntrico y consumista por uno mas "ecocéntrico" y sustentable. En términos históricos es irrelevante si el pico del petróleo ya esta aquí o si faltan 10 o 30 años, pues a estas alturas la única solución verdadera ante la inminente crisis energética que se aproxima es un cambio de mentalidad, una especie de revolución cultural a nivel planetario, una evolución de la conciencia humana.

¿Cuáles son los usos que se les da al petróleo?

Después del refino en plantas petroquímicas se obtienen los siguientes derivados:
Gases: Utilizados para combustible doméstico y de locomoción.
Gasolinas: Utilizadas como combustible para motores industriales y automóviles.
Queroseno: Utilizado como combustible de aviación.
Gas-oil: Utilizado como combustible en motores diesel.
Aceites lubricantes: Utilizados en industria química como engrasado de máquinas o explosivos.
Asfaltos: Utilizados en la pavimentación de carreteras.
Parafinas y carbón de coque: Utilizados en altos hornos.
Vaselina: Utilizada para pomadas y ungüentos.
Otros subproductos son alcoholes, digerinas, bencenos y taduenos, utilizados en la fabricación de fibras textiles, plásticos, lacas, colorantes y disolventes.

El petróleo es una útil fuente de recursos por varias razones. Como líquido puede ser almacenado y movido fácilmente.

Es Fácil de quemar y posee una alta densidad de energía, tiene mucha energía encerrada en un pequeño volumen. Las diferentes formas del petróleo son utilizadas de muchas maneras distintas. La más importante de ellas es el transporte. La mayoría de los barcos funciona con pesados diesel o "fuel oil". Los aviones Jet utilizan Kerosén como combustible. La mayoría de los automóviles funcionan con gasolina (nafta). Los camiones y trenes diesel se mueven con gasolina diesel.
Los combustibles más pesados son quemados en el hogar para la calefacción y los muy pesados se utilizan en las estaciones eléctricas para producir electricidad. Otras formas de petróleo son convertidas en productos como plástico, productos químicos y pesticidas.

Daños que puede causar el petróleo: Derrames de petróleo.Los derrames de petróleo de los barcos petroleros o las plataformas petroleras pueden causar mucho daño al medio ambiente. Por ejemplo el derrame de Exxon Valdez en Alaska, en marzo de 1989, dejó una capa de petróleo de alrededor de 2400 kilómetros cuadrados, causando un daño que puede llevar 10 años o más limpiar. Existen varias técnicas utilizadas para controlar este tipo de daño. Pruébalas tu mismo en pequeña escala, creando tu propio derrame.

¿Qué porcenteje en la economía contribuye PEMEX?

Petróleos Mexicanos es la empresa de México y de América Latina, y el mayor contribuyente fiscal del país.
Es de las pocas empresas petroleras del mundo que desarrolla toda la cadena productiva de la industria, desde la exploración, hasta la distribución y comercialización de productos finales.
Durante 2006 obtuvo un rendimiento neto de 42 mil 497 millones de pesos, registró ventas en el país por 546 mil 750 millones de pesos y los ingresos por exportaciones alcanzaron 511 mil 366 millones de pesos.
En 2006 la producción promedio diario se ubicó en tres millones 255.6 mil barriles diarios.

El plan de negocios de la empresa recoge la necesidad de crecer, fortaleciendo la infraestructura productiva y de operaciones; mejorar el desempeño operativo de manera integral y armonizar los esfuerzos de las diferentes líneas de negocio para maximizar su valor económico.
Este sitio ofrece abundante información sobre la estructura, la organización y los principales indicadores de la operación de Petróleos Mexicanos.
PEMEX opera por conductor de un corporativo y cuatro organismos subsidiarios:

*PEMEX Exploracióny Producción
*PEMEX refinación
*PEMEX Gas y Petroquímica Básica
*PEMEX Petroquímica
Las calificaciones de PEMEX y México están vinculadas debido a la propiedad del gobierno sobre la petrolera, la importancia de PEMEX para la economía mexicana; la fuerte dependencia del gobierno de los ingresos petroleros; y la considerable vigilancia gubernamental sobre la empresa, particularmente respecto a todos los aspectos fiscales de su administración.
PEMEX contribuye con alrededor de 40% de los ingresos del sector público de México a través de impuestos y dividendos; el crudo y sus derivados representan aproximadamente 15% de las exportaciones totales ajustadas (netas de las importaciones de maquiladoras) del país.

sábado, 4 de octubre de 2008

¿Cuáles de estas alternativas serían recomendables e indispensables para el país?


El biogás surge como posibilidad valiosa para nuestro país. Éste material combustible es una mezcla de gases cuyos exponentes principales son el metano y el dióxido de carbono y se produce como resultado de la fermentación de la materia orgánica en la ausencia del aire por la acción de un grupo de microorganismos. en la naturaleza encontramos una gran cantidad de materia orgánica a partir de la cual puede producirse el biogás: los cultivos energéticos, los desechos provenientes de los animales domésticos como vacas, cerdos, aves, residuos vegetales como pajas, pastos u otras hojas secas y la basura doméstica.

La fermentación controlada se produce en biodigestores que pueden ser muy avanzados y de gran tamaño pequeños y simples, dependiendo de la cantidad de gas que se quiera obtener y el destino que se la dará. Por ejemplo el biodigestor 2m3 puede abasteces de gas una vivienda y satisfacer sus necesidades de calentamiento, de agua, cocina, calefacción, permitiéndole ahorrar una cantidad de dinero y mejorando su calidad de vida porque, en muchos casos, la quema de combustibles fósiles en los hogares que están fuera de los circuitos de energía moderna causa un daño muy grande debido a los humos tóxicos que se liberan. un biodigestor de 100 m3 podría generar gas suficiente para hacer funcionar un grupo electrógeno y generar electricidad pata una fabrica.

Una de las ventajas de biogás es que puede sustituir al gas natural y por lo tanto utilizarse en las redes existentes. Puede utilizarse en las turbinas de gas para producir electricidad o como combustible para transporte, después de un proceso de purificación. Además sirve para producir electricidad y calor en las plantas combinadas.

Nuestro país, gracias a sus excelentes condiciones agro-ecológicas, es uno de los pocos países donde se podía producir el biogás a partir de silage de maíz a un precio competitivo. Tenemos una gran cantidad de tierras cultivables y nuestros costos de producción de maíz están entre los más bajos del mundo.
Además tenemos otra ventaja de ser un país que ya tiene toda su red de gas implementada.

¿Cambiaría nuestra forma de vivir con otro combustible?

Si combaría mucho nuestra forma de vida. En la televisión los periódicos y las revistas siempre escuchamos o leemos algo de un personaje tan importante, que apenas podríamos imaginar cuántas de las cosas, consideradas normales en nuestra vida, se le deben. El futuro de la humanidad y nuestra manera de vivir serían muy diferentes si no existiera. Pero no se trata de una persona humana, no. Es un producto de la naturaleza y se llama petróleo.
Hemos escuchado hablar sobre las
diferentes etapas que los hombres han vivido a través de muchos miles de años, como Edad de Piedra, Edad de Bronce, Edad de Hierro. Se las llama así por los materiales con que fabricaban, en cada una de ellas, sus instrumentos de trabajo y los utensilios caseros.
Nuestra época podría llamarse la Edad del Petróleo, porque utiliza esta materia como base en casi todas las actividades industriales y domésticas
. Estamos ya tan acostumbrados a ver y hasta a usar automóviles, aviones, refrigeradores, estufas y calentadores de gas y muchos otros aparatos que hacen la vida más cómoda. Y no nos ponemos a pensar que los coches los aviones marchan con gasolina. Que sus llantas son de hule sintético y ruedan por calles y carreteras pavimentadas con chapopote. Pues bien, la gasolina y el vienen del petróleo. El chapopote o petróleo es la substancia tal como sale de la tierra, sin extraerle nada; es muy espeso. También el hilo de muchas de las telas que usamos se fabrica a partir del petróleo. ¡Hasta la aspirina se fabrica con una substancia que se obtiene del petróleo.

La vida sin el petróleo no podría ser como la conocemos. Del crudo obtenemos gasolina y diesel para nuestros autos y autobuses, combustible para barcos y aviones. Lo usamos para generar electricidad, obtener energía calorífica para fábricas, hospitales y oficinas y diversos lubricantes para maquinaria y vehículos.

La industria petroquímica usa productos derivados de él para hacer plásticos, fibras sintéticas, detergentes, medicinas, conservadores de alimentos, hules y agroquímicos.El petróleo ha transformado la vida de las personas y la economía de las naciones. Su descubrimiento creó riqueza,modernidad, pueblos industriales prósperos y nuevos empleos, motivando el crecimiento de las industrias mencionadas.

Desde el último tercio del siglo XIX, el petróleo es la energía primaria más importante del mundo. Prácticamente todas las actividades económicas, en todo el mundo, se sustentan en el petróleo como fuente energética, representando alrededor del 40% de las necesidades energéticas mundiales.
El petróleo es un aceite mineral inflamable. Es un recurso natural no renovable, por lo que existe la posibilidad del agotamiento de las reservas en el futuro. Según unos estudios basados en el análisis de la producción y las reservas, se estima que las reservas durarían unos 40 años, si se mantiene el ritmo de extracción actual. De todas formas, se piensa que aún hay una gran cantidad de yacimientos por descubrir, que puede, incluso, superar a los ya localizados.
También es importante por que:
ABUNDANCIA: Es una fuente abundante (aunque limitada, como se ha señalado anteriormente), y su producción está bastante diversificada: alrededor de 50 países producen más de un millón de toneladas al año, y unos 25 países producen más de diez millones de toneladas.
BAJO COSTE: El coste de extracción es relativamente bajo, situándose alrededor de los seis o siete dólares el barril.
FÁCIL DE TRANSPORTAR: El transporte del petróleo es relativamente fácil, aunque con frecuencia se infravaloran las consecuencias del impacto medioambiental que este transporte implica.
El precio del barril de petróleo se considera un referente en el sistema energético mundial, y sus oscilaciones afectan a dicho sistema de forma unidireccional, es decir, las variaciones en la cotización del petróleo afectan al resto de los mercados energéticos, y no a la inversa. Además, el mercado del petróleo forma parte vital de los mercados financieros, afectando sus variaciones a casi la totalidad del resto de los sectores. En muchos casos, su importancia es tal que se ha considerado como el origen de importantes conflictos políticos e, incluso, bélicos.

Todo el mundo necesita del petróleo. En una u otra de sus muchas formas lo usamos cada día de nuestra vida. Proporciona fuerza, calor y luz; lubrica la maquinaria y produce alquitrán para asfaltar la superficie de las carreteras; y de él se fabrica una gran variedad de productos químicos.El petróleo es la fuente de energía más importante de la sociedad actual. Pensar en qué pasaría si se acabara repentinamente, hace llegar a la conclusión de que se trataría de una verdadera catástrofe: los aviones, los automóviles y autobuses, gran parte de los ferrocarriles, los barcos, centrales térmicas, muchas calefacciones... dejarían de funcionar. Además, los países dependientes del petróleo para sus economías entrarían en bancarrota. El petróleo es un recurso natural no renovable que aporta el mayor porcentaje del total de la energía que se consume en el mundo. La importancia del petróleo no ha dejado de crecer desde sus primeras aplicaciones industriales a mediados del siglo XIX, y ha sido el responsable de conflictos bélicos en algunas partes del mundo (Oriente Medio). La alta dependencia que el mundo tiene del petróleo, la inestabilidad que caracteriza al mercado internacional y las fluctuaciones de los precios de este producto, han llevado a que se investiguen energías alternativas, aunque hasta ahora no se ha logrado una opción que realmente lo sustituya.